La confianza está en tu casa interior y es vital para tu desarrollo personal
Sólo una pregunta para empezar
¿Confías en ti?
¿Confías en tus potencialidades?
!uyyyy que pregunta!
Es un primer paso para empezar a atender a tu mejor amig@, tú
La autoconfianza se desarrolla en tu casa interior y necesitamos trabajar con en ella siempre. Tu casa interior (tu espacio personal o también llamado vital) es un lugar muy valioso y sagrado que necesitas tener presente siempre.
-Los años vividos
-Las experiencias, sean más o menos dolorosas.
-Los mensajes (creencias limitantes) recibidos a lo largo de tu historia.
-Los cambios físicos, psicológicos y emocionales en la madurez.
-Las pequeñas y grandes crisis vitales.
-Los grandes y pequeños errores.
- No deberían ser un freno para que dejaras de confiar en ti.
- No deberían ser motivo para descuidar tu casa interior.
- No deberían ser motivo para que te abandones interiormente y descuides al “Ser Esencial” que llevas dentro.
- No deberían ser motivo para vivir sumergida en miedos que sabes que son superables.
- No deberías hacerte daño y decirte: “mi vida es una porquería” y no valgo para nada”.
Y quizás me digas:
Qué difícil confiar en mí, si me he equivocado tantas veces…
Qué difícil confiar, si todo me ha salido fatal…
¿Cómo voy arreglar lo que no he arreglado antes?…Ya es tarde…
¿Para qué mirar dentro de mi casa interior?…Si no sirve de nada.
Pues te digo que muchas de estos mensajes o frases son excusas (miedos) para no trabajar con nosotros mismos, porque reconstruir nuestra casa interior también involucra perder cosas, desengancharse emocionalmente de personas, situaciones y vencer más miedos.
Parece una tontería, pero a veces es más cómodo ponernos excusas (difícil, complicado, malo, incapaz, terrible, la culpa la tienen ellos…), que mirar dentro, creer en nosotros, limpiar emociones enquistadas y despertar a tu maestra o maestro interno para construir una casa interior más sólida.
Nos perdemos de sacar lo mejor, lo bello y potente que tenemos en nosotr@s y proyectarlo al mundo a través de nuestras acciones y relaciones.
Hazte estas preguntas y luego responde a ellas con estas afirmaciones (o construye tus propias respuestas de forma positiva)
*¿Quién te dijo que no vas a poder confiar en ti para superar obstáculos?
Respuesta: sí puedo confiar plenamente en mí.
*¿Quién dice que no puedes aprender de los errores para luego desarrollar más y mejor tus capacidades?
Respuesta: sí confío en mis capacidades para reconstruir mi vida.
*¿Quién dice que no puedes cuidar tu casa interior y sentir más bienestar?
Respuesta: sí puedo cuidar mi casa interior y sentir más bienestar.
*¿Quién dice que no puedes hacer nada por ti?
Respuesta: sí puedes hacer y mucho por mi
Recuerda este post sobre el poder personal.
Ahora fijate en este cuento
El cuento de las dos vasijas
“Una aguadora de la India tenía sólo dos vasijas con agua que colgaban en los extremos de un palo que llevaba sobre los hombros.
Una vasija tenía varias grietas por las que se escapaba el agua, de modo que al final de camino sólo conservaba la mitad, mientras que la otra vasija era perfecta y mantenía intacto su contenido.
Esto sucedía diariamente. La vasija sin grietas estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía idónea para los fines para los que fue creada.
Pero la vasija agrietada estaba avergonzada de su propia imperfección y de no poder cumplir correctamente su cometido. Así que al cabo de dos años le dijo a la aguadora:
-Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas sólo obtienes la mitad del valor que deberías recibir por tu trabajo.
La aguadora le contestó:
-Cuando regresemos a casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino.
Así lo hizo la tinaja y, en efecto, vio muchísimas flores hermosas a lo largo de la vereda; pero siguió sintiéndose apenada porque al final sólo guardaba dentro de sí la mitad del agua del principio.
-¿Te diste cuenta que las flores sólo crecen en tu lado del camino?
La aguadora dijo entonces:
Quise sacar el lado positivo de tus grietas y sembré semillas de flores.Todos los días las has regado y durante dos años y yo he podido recogerlas. Si no fueras exactamente cómo eres, no hubiera sido posible crear esta belleza.
Todos somos vasijas agrietadas por alguna parte, pero siempre existe la posibilidad de aprovechar las grietas para obtener buenos resultados”. Cuento Hindú.
Medita sobre este cuento y pregúntate ¿De qué me doy cuenta? ¿Cómo puedo aplicarlo a mi vida?
Sólo te digo con respecto a este cuento, que a pesar de todo lo que estés viviendo y sintiendo en este momento, no pierdas de vista, creer en ti y en tu poder para salir adelante.
Ten fe en el propio esfuerzo y en la propia confianza. Con el poder de los pensamientos puedes determinar tu destino. Swami Sivananda
Pilares para trabajar con tu casa interior
• Trabaja cada día con tus miedos. La confianza aumenta cuando los miedos disminuyen.
• Confía en tu capacidad para hacer pequeños y grandes avances.
• Confía en tus capacidades intelectuales, en tu capacidad para gestionar tus emociones y en tu espíritu.
• Confia en ti como arquitecta y directora de tu propia vida.




Hola Tere:
¡Qué alegría tenerte cerca! Gracias a ti por estar y participar en el blog.
Seguimos en contacto y un abrazo enorme, :o)
Euri, enhorabuena por tus publicaciones, me parecen muy interesantes y sintonizo mucho con el enfoque que das. GRACIAS por los recursos que aportas . Un abrazo
Tere