
Si estás, o has estado pasando una situación de violencia de género y no sabes si conseguirás salir de ese agujero en el que ahora te ves, la respuesta es que sí. Otras mujeres en tu misma situación han salido reforzadas, autónomas y más sabias. Así que tú también puedes. Sigue leyendo y verás que es verdad lo que te cuento.
Soy Mónica Pinedo, abogada de violencia de género, familia, y penal, además de coach de resolución de conflictos, desarrollo personal y empoderamiento.
A lo largo de mis 16 años ejerciendo como abogada, y de mis 9 años como directora de la Plataforma jurídica Jurismedia Abogados, he conocido muchas mujeres que han sufrido malos tratos y han pasado por procesos dolorosos, tras los que se han reinventado y empoderado.
Cuando me las encontraba en los Juzgados, tras haber denunciado a su agresor, persona con la que hasta ese mismo día habían estado compartiendo una relación afectiva, su estado de ánimo era de una profunda…
Tristeza, entremezclada con miedo, preocupación y culpa
Tristeza, al verse envueltas en una situación de violencia por parte de la persona a la que habían querido, y al tener que exponer esta situación a terceros en un entorno no del todo agradable, como son los Juzgados especializados de Violencia de género de su lugar de domicilio.
Miedo, porque no sabían si esta persona tomaría después represalias contra ellas, más duras aún de las que habían sido denunciadas ya.
Preocupación, por no conocer los entresijos del procedimiento judicial penal en el que se estaban metiendo, por no saber si la abogada o abogado que les estaba defendiendo lo haría de una forma profesional, ética y ajustada a sus necesidades, por dudar de si lo harían bien en esta primera declaración ante funcionarios judiciales vestidos con toga negra y con cara de frialdad.
Culpa, por haber denunciado a la persona que había sido su pareja sentimental, y, en la mayoría de los casos, padre de sus hijos.
Y en medio de todos estos sentimientos, casi siempre desbordados, tenían además que escuchar como yo le explicaba en qué consistía:
El proceso penal.
Número de veces y lugares donde ella tendría que declarar.
Cuál sería mi intervención y cómo declarar de una forma clara, concreta y ajustada a los hechos que denunciaba.
Qué tipo de pena le podían poner a él si le condenaban finalmente, consecuencias de pedir una medida de prohibición de acercamiento y comunicación (orden de protección), ayudas económicas, sociales, administrativas y laborales que podría tener a consecuencia del proceso penal, etc.
Muy importante, en esa primera fase es que entendiese que tenía declarar de una forma clara y concreta para que los profesionales de justicia que estuvieran en la Sala de declaraciones entendieran bien los hechos ocurridos que le habían llevado a denunciar.

En esos momentos todo se les hace un mundo.
Y si además, se encuentran con la incomprensión de algún profesional judicial o de su abogado o abogada, su sentimiento de desamparo aumenta exponencialmente.
Por eso considero que en estos momentos escucharlas sin interrupciones, no juzgarlas, y tener una actitud humana, más allá de la mera asistencia letrada, les ayuda mucho a que su proceso no sea tan doloroso.
Mientras tanto, el expediente judicial se va tramitando ante el Juzgado de Violencia de género primero, para pasar después ante el Juzgado de lo Penal.
Su desenlace puede ser de distintas maneras:
- Termine en condena para el denunciado.
- Termine en absolución por falta de pruebas.
- La mujer no desee continuar con la denuncia.
En este último caso, si no existen más pruebas se archivaría la causa.
El hecho de que haya absolución (es decir, que no haya condena) no significa que la denuncia sea falsa, simplemente que en derecho penal español existe la presunción de inocencia.
Esto significa que todo el mundo es inocente mientras no se demuestre lo contrario.
No siempre se cuenta con pruebas suficientes para que un hecho delictivo sea probado en un Juzgado o Tribunal.
En la mayoría de los casos estos delitos ocurren en la intimidad del hogar, sin testigos de por medio, y sin causar lesiones visibles que se puedan acreditar médicamente.
Por lo tanto, en este caso, la única prueba sería la declaración de uno contra la del otro (si el denunciado niega los hechos, lo que suele ocurrir).
Aquí será el Juez o Jueza el que decida a quien creer de los dos, contando significativamente el modo en que se declare por ambas partes y que lo que digan resulte verosímil o no.
Pase lo que pase ese primer día en el Juzgado, o a lo largo del proceso (que puede durar de uno a quince días, a tres años, por poner varios ejemplos) lo importante es que la mujer resuelva internamente todo lo que le está pasando.
Le corresponde a ella hacer un gran trabajo personal para librarse de esas emociones que describí al inicio del post: tristeza, miedo, preocupación y culpa.

Si ese trabajo se hace de una forma correcta es seguro que va a salir reforzada de su crisis de pareja.
Porque no volverá a situarse en la posición de víctima nuevamente.
Si no hace este trabajo, es casi seguro que volverá a reincidir, puesto que sus creencias le llevan a situarse ahí, y los agresores lo detectan, atrayéndose ambos fuertemente.
Debo decir que en muchos casos el proceso de recuperación de mis clientas ha sido altamente satisfactorio.
Han salido del proceso, con independencia de su resultado, fortalecidas y retomando las riendas de sus vidas, más autónomas, sabiendo lo que quieren, sin culpas ni cargas que no son suyas, devolviendo a cada uno lo que le corresponde, y quedándose solamente con lo suyo.
En la gran mayoría de los casos precisan ayuda externa, por profesionales que las van a acompañar en esta nueva resignificación de sus vidas, y en este proceso de empoderamiento y disfrute vital.
Tales profesionales pueden ser terapeutas, psicólogos, coaches, y en ocasiones, por supuesto amigos y familiares, que con su escucha y acompañamiento las ayudan a salir de ese agujero en el que se encontraban. Video recomendado: ¿Temores, baja autoestima y pensamientos rumiantes después de un revés en la vida?
Cada mujer debe encontrar la ayuda donde sienta que está, porque la vida seguro que les va a ir presentando a las personas y situaciones que necesitan.
Simplemente tienen que estar atentas a las señales y fiarse de su intuición.
En Jurismedia Abogados contamos con un equipo de profesionales especializados en temas de violencia de género, tanto abogados y abogadas, como psicólogos, terapeutas holísticos y coachs.
Entre todos construimos un equipo holístico y cercano que ayuda a las mujeres que son, o han sido víctimas de violencia de género, a que su crisis se transformen en una renovación vital que les haga ser personas mucho más completas, sabias y realizadas, para que, a su vez, puedan a ayudar a otras mujeres que están pasando por lo que ellas han pasado.
Hemos formado una tribu de mujeres que pueden atestiguar que han salido reforzadas tras denunciar, y que lo importante no es lo que un Juez diga en su Sentencia, sino la verdad que ellas tienen en su corazón, y que un día decidieron contar.
Te dejo este enlace donde puedes ver un video que narra un relato que escribí sobre este tema. Basado en historias reales.
Y este otro video de una clienta que ha vivido una situación de violencia de género denunciada, mezclada con un proceso de familia, y que finalmente ha obtenido la Sentencia que deseaba y por la que llevaba años trabajando. Vemos su felicidad radiante. Y celebramos con ella el éxito obtenido. Tú también puedes conseguirlo.
¡Porque el éxito está dentro de ti! 🙂

resolviendo conflictos extrajudiciales o judiciales y quieren hacer de esa situación una vía de aprendizaje y mejora en sus vidas.
¡Hola! Soy Mónica Pinedo, abogada de familia,
violencia de género, penal y civil. Dirijo la plataforma
jurídica Jurismedia Abogados, donde nos hemos
reunido abogados, terapeutas y coachs para
dar una asistencia integral y holística a las clientas.
Te ayudo en tu desarrollo y crecimiento personal en todas las áreas de la vida: autoconocimiento, salud y bienestar, emociones, relaciones, trascendencia, finanzas y carrera profesional.
Puedes encontrarme en estos sitios: www.jurismedia.es monicapinedo@jurismedia.es
Telefóno de información: 627-99.54.56
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Gracias Vanesa por tu comentario. Nadie está solo. Todos y todas recibimos ayuda siempre que la necesitamos. Hay que saber pedirla y recibirla. Un beso fuerte!
Hola Vanessa:
Muchas gracias por pasarte por el blog y dejar tu testimonio. Claro que sí, no estáis solas en vuestro camino. Afortunadamente hay profesionales conscientes que estamos para acompañaros en vuestros procesos. En Breve te contestará Mónica 🙂
Un abrazo,
Euri
Buenas Mónica, darte las gracias por regalar este momento de apoyo.
En mi caso las frases que recibí:
– No salgas así vestida
– Eres una ignorante
– Y tú porque tienes que salir?
Lo que se que todo esto me ha enseñado a
– Lo vas a conseguir y que no estoy sola y todas nosotras tampoco.
Gracias Marina. Tu también eres una estupenda profesional que ayudas a otros en su proceso de transformación. Espero seguir contando contigo.
Y a ti Patricia que te voy a decir.! Que has sido un ejemplo de coraje, amor y confianza. Con clientas así da gusto trabajar. Un beso a ti y otro a ti hijo, que también ha sido un valiente! Mónica.
Hola Marina:
Así es, Marina…Cómo tu dices hay profesionales que son un faro de luz que os apoyamos. No estáis solas en estos procesos, los cuales son aprendizajes para el alma 🙂
En breve te contestará, Mónica.
Un fuerte abrazo,
Euri Mérida
Hola Patricia:
Muchas Gracias por abrir tu corazón y aportar tu testimonio. Gracias por pasarte por mi web y te invito que lo compartas 🙂 En breve te contestará Mónica.
Un fuerte abrazo,
Euri Mérida
Me super encantaaaaaa Mónica !!!! Que gran página, que grandes palabras y por supuesto muy orgullosa de ese vídeo que tenemos celebrando por fin esa sentencia que conseguimos !!!!
Cuando he leído el principio del post, te lo juro que he recordado aquel día en el juzgado cuando entrastes preguntando por mí y la conversación que tuvimos como si fuera ayer, yo estaba muerta de miedo y mi cara lo decía todo, tu supistes hablarme clarísimamente de todo lo que iba a empezar aque 27 de agosto 2015 pero me lo explicaste todo tan cariñosamente, tan real, te noté con unas ganas inmensas por demostrar mi verdad, que jamás mire para atrás, eso sí con mucho mucho miedo pero tire para delante con todo junto a ti y mi familia. Gracias Mónica porque en ese momento mis padres estaban delante y se estaban enterando de que les tuve engañados 4 años diciéndoles que era feliz y no lo era y gracias a ti ha como me trataste y me guiaste se me olvidó todo mi alrededor y te conté mi historia, y fuistes la única que no me mirastes con cara de pena mientras te la contaba y encima me ayudastes a que me abriera hacia mi familia para contarles todo para que me pudieran entender y apoyar como necesitaba en aquel momento para no hundirme y luchar junto a ti está batalla tan larga.
Me faltarán días en la vida para agradecer al universo de que te mandara junto a mi. Millones de besos y seguiremos luchando cada día por nuestra felicidad 😊
Una magnífica forma de exponer el duro y triste proceso. No sólo es la parte de los juzgados, sino todo el proceso interno. Me alegro que haya profesionales como no vosotras que ofrezcan todo ese apoyo