Ayer fue el día de la Tierra, y quiero decirte que en nuestras manos está conservar este precioso planeta que nos acoge, nos da calor y acompaña en todo nuestro proceso vital. Tres motivos para conectar con la naturaleza y un plan de acción.
Mi conexión con la naturaleza
Desde la infancia me he sentido conectada con la naturaleza. Recuerdo jugar como exploradora en la selva más cercana que tenía en mis vacaciones escolares (el huerto, el gallinero y los árboles frutales de mis abuelos).
*Jugar con los amigos al escondite entre los naranjos, limoneros y árboles de marañón.
*Convertirme en buscadora de huevos de gallina, además de perseguirlas y tratar de cogerlas.
*Creadora de dulces de chocolate con sabor a tierra y escarbadora de agujeros para encontrar hormigas.
*Esperar los aguaceros (las fuertes lluvias) para salpicar el agua, brincar y jugar a los barquitos de papel.
*Buscar luciérnagas por la noche, observar su luz y potente color verde.
De estos recuerdos también me quedan:
El olor a tierra mojada, el sonido de un fuerte aguacero, los detalles de las hojas verdes de los árboles y el sonido mañanero de los pájaros. Las limonadas de mi abuela y las fuertes corrientes de un río alborotado.
Sin olvidar los paseos arqueológicos por el campo en busca de tesoros y los baños en el río. Que por cierto, un día creció tanto, que si no hubiera estado cerca mi mejor amigo que me sacó a tiempo, la corriente rápidamente me hubiera llevado quien sabe a dónde.
Porque cuando la naturaleza se enfada, se arrebata y muestra su sombra (que también la tiene), como todos nosotros. Es brava y temible.
Por lo que no dudes que la tierra está viva, respira, palpita, tiene espíritu y una energía poderosa y bella capaz de mostrarnos perfección absoluta o mostrarnos su lado más terrible.
Esta historia vivida por mí y quizás parecida a tu historia de la infancia, significa la demostración de que nuestra vida está en conexión, no sólo con las personas, también con este maravillo hogar llamado Tierra, y ojalá, tomáramos más consciencia de su valor y de su conservación.
La vida y belleza de la tierra depende de todos y ¿sabes qué? también depende de tu desarrollo personal, de tu capacidad para despertar, tomar consciencia de ti, de tu poder para atreverte a mejorar, no sólo tu mundo, también el mundo en el que vives hoy.
«Nunca dudes que un pequeño grupo de ciudadanos pensantes y comprometidos pueden cambiar el mundo. De hecho, son los únicos que lo han logrado.” Margaret Mead.
De estos recuerdos también me quedan:
El olor a tierra mojada, el sonido de un fuerte aguacero, los detalles de las hojas verdes de los árboles y el sonido mañanero de los pájaros. Las limonadas de mi abuela y las fuertes corrientes de un río alborotado.
Ahora, para un momento en tu ajetreada vida y respira profundamente. Te propongo que salgas de tu zona cómoda y conectes contigo a través de la naturaleza.
3 motivos para conectar con la naturaleza
1. Ser conscientes de la estabilidad que nos da la Tierra
El planeta nos da estabilidad, nos sostiene y ayuda a dar pasos por la vida. Nuestra conexión energética con la Tierra empieza por los pies.
Los pies nos ayudan a caminar, movernos y hacer muchas cosas, pero gracias a la estabilidad que nos proporciona la Tierra, podemos avanzar, retroceder, caernos, levantarnos y otra vez avanzar. Además como sabes, el planeta es un ser vivo, por lo que es a través de los pies por donde conectas con su energía.
Cuida tus pies, dales el valor que se merecen. Ellos tienen un papel clave en tu proceso vital al igual que el planeta. Obsérvalos, mímalos, acarícialos, masajéalos, camina descalza, protégelos cuando sea necesario. Toma consciencia de ellos.
Ejercicio de conexión con la Tierra a través de los pies
Toma unos 5 minutos y observa el suelo que pisas. ¿Cómo es? ¿Qué piensas del suelo que te sostiene? ¿Qué sientes cuando caminas descalza por la Tierra? ¿Valoras tus pies y la Tierra que te sostiene o pasas de ellos? ¿De qué me doy?
1. Lleva la atención a tus pies y camina descalza por tu casa.
¿De qué te das cuenta al caminar descalza?
2. Lleva la atención a tus pies y camina descalza por diferentes entornos naturales.
¿De qué te das cuenta al andar por diferentes entornos naturaleza?
3. Lleva la atención a tus pies y mantelos bien apoyados a la Tierra para sentir su estabilidad, sostén y energía.
¿De qué te das cuenta al sentir la firmeza del suelo?
2. Ser conscientes del lenguaje de la naturaleza y de nuestro mundo interior
La naturaleza nos habla. Nos muestra belleza y perfección cada día, pero si nos fijamos con atención, si no, no veremos, ni sentiremos nada. Para detectar su lenguaje sutil tienes que profundizar en ti y no intentar racionalizarlo todo.
Te sugiero que aproveches cada detalle natural que te encuentres a tu paso, respires profundamente y observes.
Por ejemplo: desde la forma de una hoja, hasta el movimiento de un pájaro que vuela por el cielo. Conecta con el lenguaje de la naturaleza y descubre sus enseñanzas para tu vida.
Ejercicio de conexión con la naturaleza a través de la observación
Elige un día que no tengas tanto estrés y dedícate una mañana o tarde a explorar la naturaleza.
Busca un entorno natural y convierte en explorador de elementos de la naturaleza, desde una piedra, árbol, rama, hasta una hoja, pájaro y flor. Cualquier elemento que te llame la atención. Quédate un rato fijando la atención y deja que tu diálogo interior fluya.
Anota en un folio tus observaciones y luego saca tus conclusiones de dicha exploración. Siempre ten presente. ¿De qué me doy cuenta? ¿Qué estoy sintiendo y qué enseñanza para mi vida puedo sacar de esta observación?
1. Explora los colores
2. Explora las formas
3. Explora el movimiento
Y más detalles que sean valiosos para ti. También puedes utilizar el sentido del tacto y otros sentidos en tu exploración.
3. Ser conscientes de los sonidos de la naturaleza y de tu propia voz interior
La naturaleza es un laboratorio y dentro de este laboratorio están sus sonidos. El rumor del agua y el movimiento de los árboles. También el canto de los grillos, pájaros y el silbido del viento. Sonidos diversos que enriquecen el entorno.
Aprovecha los sonidos naturales para disminuir cualquier tensión, disfrutar y hasta conectar con tu propio silencio y voz interior.
A través de la relajación y la meditación en entornos naturales, tienes la posibilidad de conectar contigo y con estos cantos naturales.
Ejercicio de conexión con los sonidos naturales y tu voz interior
Una vez que estés en un entorno natural, centra tu atención sólo en los sonidos que encuentres a tu paso al caminar.
También al sentarte en una roca o acostarte en el suelo.
Cierra los ojos, respira desde el abdomen 3 o 4 veces, deja que salga el aire suavecito por la nariz, relaja tu cuerpo y permite que los cánticos naturales entren por tus oídos y lleguen a tu Ser.
1. Sonidos del viento
2. Canto de pájaros
3. Rumor del agua
4. Sonidos del movimiento de los troncos de los árboles
Una vez que conectes con estos y más sonidos, descubre si te han ayudado a relajarte y si has disfrutado de la experiencia. ¿De qué te das cuenta? ¿Qué enseñanza sientes que has recibido a través de los sonidos?
Y como última sugerencia: sube a una zona alta de una montaña o roca. Abre tus brazos y emite con tu voz un sonido de empoderamiento, de conexión con la Tierra y con la energía vital o Universo. Por ejemplo: sí, ohm, tu nombre, o unas frases de motivación.
Un Plan De Acción
- Recomiendo la lectura de la carta de la Tierra para complementar este post y comprender nuestro papel activo y necesario en estos tiempos. Leer aquí
- La Tierra nos necesita y todos necesitamos este hermoso planeta para vivir, conectar y aprender no sólo de nosotros, también de ella y de todos los seres que aquí habitan.
- La Tierra es finita y los recursos naturales también lo son. Tod@s en conjunto tenemos que actuar, alzar la voz para conservarla y reducir la contaminación ambiental. Sin olvidarnos de consumir de forma responsable y consciente.
- La sabiduría del planeta brota de los montes, piedras, y manantiales de agua… Su energía, su espíritu, sus enseñanzas y amor. También están dentro de nosotr@s, sólo tenemos que abrir la mente y el corazón para ver más allá y hacer verdaderos cambios.
- Libro recomendada
La voz de las 13 abuelas índigenas. Carol Schaefer
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