Autora invitada
Patricia Córdoba
Fundadora del blog de tupsicologia.com
Cuando uno piensa en una hermosa declaración de amor (para hacer o recibir) conecta con sus creencias acerca del amor: algunas profundamente arraigadas, otras prestadas superficialmente, otras aprendidas a lo largo de los años y vivencias.
El resultado puede ser algo poético y romántico, pero también tremendamente peligroso, e incluso patológico.
¿Quieres escuchar algunas de estas manifestaciones de amor contaminado por el miedo y la dependencia? Advierto al lector que muchas de ellas podrán ser hermosas, literariamente hablando, o atractivas como guion de una película, pero invito a ir más allá de la forma y adentrarse críticamente en el contenido:
- Sin ti no soy nada, la vida no tiene sentido.
- Todo era oscuro hasta que llegaste tú.
- Eres la razón de mi existencia.
- Sin ti no puedo vivir.
- Has venido a llenar el vacío que en mí existía.
- Si no es complicado, es que no es verdaderamente amor.
- Tú y yo somos uno.
Si al leer estas frases te has sentido totalmente identificado sin escepticismo alguno, tal vez es buen momento para cuestionarte qué esperas del amor, y valorar si estás relacionándote por dependencia emocional o por amor.
Preferir versus necesitar
Por favor no quiero que infieras de esta introducción previa que el amor ha de ser algo secundario en tu vida o que en realidad no existe, de hecho estás en tu derecho de concederle el lugar que tú consideres, sin ninguna objeción por mi parte.
Si para ti el amor de pareja es una de las cosas más maravillosas que puede ofrecerte la vida y una de las áreas a las que quieres dedicar más tiempo, ¡adelante!
De ser así, estaríamos hablando de preferencia, ¿verdad? Esa inclinación a escoger una forma de estar en el mundo como puede ser la de convivir en pareja. En sí no supone un problema, éste aparecería cuando pasamos de preferir a necesitar estar en pareja, cuando convertimos el amor en “lo único” versus “lo favorito”.
Cuando es la necesidad la que te guía, te mueves desde la urgencia para encontrar a tu media naranja, desde el miedo a quedarte solo, porque solo estás incompleto, perdido y tu existencia no tiene un sentido por sí misma.
¿Te das cuenta de lo peligroso que puede ser esto? ¿Eres consciente del sufrimiento que podrías experimentar pensando así, cuando en tu vida se produzca una ruptura, o tu pareja se distancie o simplemente no te necesite como tú a ella?
La propuesta liberadora: te quiero, aunque no te necesito.
Sí, lo reconozco, puede que esta sugerencia no te suene muy romántica que digamos, no estamos acostumbrados a que lo más bonito que puedan decirnos sea “no te necesito”. Pero si lo desmenuzas, ten por seguro que será la expresión de amor más auténtica y sana que te hayan hecho jamás.
“No te necesito, te prefiero”. Es la frase que el prestigioso psicoterapeuta Walter Riso nos propone en su libro “Enamorados o esclavizados”. Un manifiesto en pro del afecto libre, aquel que permite establecer un vínculo estrecho y honesto con la pareja, sin perder la individualidad, esencia o identidad.
¿Qué sería amar desde la libertad?
Aquí te dejo mi sugerencia:
“Antes de que tú llegaras a mi vida, yo estaba pleno, feliz, entendía que tenía sentido mi presencia, disfrutaba de mis días y era consciente de mis potencialidades y de mis carencias.
Antes de ti, yo no necesitaba que nadie le diera sentido a mi existencia, y ahora que tú estás en ella, tampoco quiero colocarte esa responsabilidad.
De entre todas las opciones, te elijo. De entre todas las vidas posibles que podría llevar, escojo tenerte en mi presente. Te prefiero, porque sumas, por lo que eres, por lo que me aportas, porque tenemos la libertad de proponernos el uno al otro y aceptarnos o no.
Te prefiero tanto, y sin embargo no te necesito. No muero si tú no estás, no quiebro si lo que me une a ti desaparece, porque me tengo a mí mismo, libre, auténtico, completo.
No te elijo desde el miedo a estar solo, no te elijo desde la convención o la necesidad de que me resuelvas lo que no soy capaz de resolverme por mí mismo. Hoy, aquí y ahora, te quiero y te prefiero sin necesitarte, sin depender de ti. “
¿Qué se te mueve por dentro cuando lees estas líneas?¿Choca con tu idea sobre el amor?¿Estarías dispuesto a dejar entrar en ti una nueva forma de entender el amor de pareja más liberadora?¿Serías capaz de permitir que el otro te prefiera y no te necesite?
Lo sé, suena atrevido. Vamos, ¡anímate!, apuesta por una pareja en la que ambos podáis ser absolutamente felices con cosas y personas que nada tienen que ver con el otro, que cuando os encontréis, sea para sumar, compartir e intercambiar; y no tanto para haceros cargo de las asignaturas pendientes individuales que cada uno tiene.
Entonces, ¿tengo que ser anti romántico para ser feliz?
No, pero sí estaría bien que ampliaras tu concepto del romanticismo. El amor de pareja es sólo una parte de lo que te nutre y te impulsa. Dale el lugar que tú consideres, pero no hagas de una parte el todo, o te quedarás desnudo, indefenso y desprotegido si en algún momento esta parte cambia, desaparece o te frustra.
Diseña tu propio mapa sobre lo que es una relación de pareja sana, pero no te olvides de que nadie es imprescindible, y que todos podemos ser elegidos o no seleccionados por otros, y esto no modifica en lo sustancial nuestra valía.
Es maravilloso ser el complemento y la elección de alguien, pero ser el pilar sin el cual el otro no es capaz de sustentarse, puede resultar asfixiante y coercitivo.
“Ninguno de los dos se moría, podían haber sido más que felices sin encontrarse, y sin embargo renovaban cada día su elección, seguían prefiriendo caminar juntos que hacerlo por separado” ¿No te parece que esta podría ser una bonita historia de amor?
¿Eres de los que aman o de los que necesitan?
¿Has tenido un amor en el que había dependencia?
Deja tu comentario, nos importa mucho tu opinión.
Patricia Córdoba, Psicóloga online, Coach y facilitadora del cambio. Mi meta es ayudarte a ser feliz, enseñándote las herramientas necesarias para alcanzar tus objetivos y tener relaciones más sanas en www.tupsicologia.com
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Hola Silvia,
Muchas gracias por compartir tu testimonio, ten por seguro que hará eco en más personas a las que podrá servir de empujón y ayuda para atreverse a decir «no» a un amor enfermizo.
Debiste de pasarlo muy mal, perdiendo tu identidad, tus deseos, anulándote, etc.; pero lo que te queda ahora es al satisfacción de haber podido decir «no». Como bien explicas, tuviste que tener un primer momento de atreverte a desear algo mejor, no conformarte con esa forma de «amor» que te vendían y que decidiste dejar de comprar.
Mis felicitaciones, porque lo más complicado lo hiciste, y tienes que sentirte bien orgullosa de haber podido salir de ahí, a pesar de miedo que dan cambios como el que emprendiste.
Siento que hayas perdido el contacto con tu hijo, pero como dice Euri aún no han acabado las oportunidades de volver a retomar contacto, sin tratar de convencerle de nada, respetándole sus tiempos, pero sí pudiendo expresarte desde lo que tú viviste y tus motivos para haber dado este paso. En la medida que te sea posible, siempre puedes transmitirle «Estoy aquí, para lo que necesites y cuándo te sientas preparado»
Mis mejores deseos para ti!
Hola Silvia:
Muchas gracias por dejar tu comentario en el blog. Voy a comentarle a Patricia para que luego te conteste.
**Si me permites también me gustaría decirte algo: fue lo mejor que has podido hacer, salir definitivamente de esta situación, por ti y por tu salud. Ahora tienes una oportunidad para rehacer tu vida, empoderarte como mujer y superar todo lo que pasastes. Piensa que la persona más importante en estos momentos eres tú, así que es necesario que te cuides mucho y trabajes intensamente con tu autoestima.
Y con respecto a tu hijo, siempre hay posibilidades de volver a recuperar la comunicación, la adolescencia es una época compleja, pero con el tiempo, el contacto volverá y podrás hablar con él (que conozca tu verdad, también es importante tanto para ti y como para él)
Nuevamente gracias por compartir tu experiencia y plasmar tu poder superación.
Un cordial saludo y ánimo con todo, Euri
Hola patricia la dependencia emocional fue la historia de mi matrimonio desde permitir q mi novio decidiera por mi q no iba a usar un vestido de bodas porq significa consumismo hasta q nombre llevaría mi hijo y q platillo cocinar a diario hasta encerrarme en la casa porq el temía por mi seguridad y prohibirme ver a mis padres y amigas para protegerme de sus «envidias» .hoy es un problema en vías de superación a pesar de 3 anios de separación y como daño colateral perdi el contacto con mi hijo adolescente quien esta muy envenenado.hoy puedo decir q valió la pena atreverme a desear una mejor vida ya q la depresion estaba haciendo estragos en mi salud!!!
Hola Patricia,
Me siento muy identificada con lo que escribes. La dependencia emocional para mí ha sido durante un tiempo una tortura. No daba pie con bola, no podía vivir mi día a día porque estaba obsesionada con «mi imprescindible» y me ocupaba y preocupaba 24/7. Es un sin vivir…
Me ha encantado tu artículo y yo me apunto a tu propuesta.
Un saludo,
Ana
Hola Kike,
Antes que nada gracias por tu comentario y tu reflexión, que estoy segura se convertirá en un manifiesto con el que sigas viajando por la vida, de compromiso para contigo mismo, tus valores y el autorrespeto.
Me quedo con estas palabras tuyas: «…la verdadera honestidad, ser capaces de decir abiertamente, yo llego hasta aquí, esto es lo que sé, esto es lo que quiero a día de hoy…»
El amor ha de sumar, sin perder identidad como apuntas. No nos lo enseñan como estudios reglados, pero se puede aprender.
¡Muchisimas gracias por tu aportación!
Hola Enrique:
Muchas gracias por tu comentario y por participar en el blog. Patricia responderá a tu correo también.
Estoy de acuerdo contigo, «valioso contenido y como dices necesario para mejorar este mundo.»
Un cordial saludo, Euri
Hola,
Nos enseñan matemáticas, historia, aritmética, derecho y hasta psicología, más, muchas cosas más; con toda esta sabiduría podríamos montar la mejor empresa de nuestra vida, pero nadie nos advierte de la fuerza que tiene el amor, tanto para crear como para destruir; es la única asignatura que nos queda pendiente y en la que prácticamente todos hemos suspendido en alguna que otra ocasión.
El amor!!! Sentimiento complejo haya donde los haya, quien nos dice, que no estamos educados sentimentalmente?? Quien nos afirma, que no sabemos manejar, estructurar o priorizar nuestros valores o principios??. Es la pescadilla que se muerde la cola, vuelta a empezar con el poder que esta palabra posee cuando verdaderamente te atrapa; obnubila de tal manera nuestro proceso de seguridad en soledad, que cuando tienes que ponerte al día después de que los efluvios hayan pasado (al menos los más fuertes), necesitas otro pequeño proceso de adaptación para coger un Rol diferente por tu nueva situación; yo creo que ahí es precisamente donde se acaba el baile de mascaras y llega tú yo autentico, donde aflora el resto de sentimientos que o bien estaban frenados u ocultos.
Una de las grandes cosas que perdemos cuando alguien nos hace sentir diferentes, es la verdadera honestidad, ser capaces de decir abiertamente, yo llego hasta aquí, esto es lo que sé, esto es lo que quiero a día de hoy, o bien por miedo a perder esa novedad que está delante nuestro y que aun nos inunda de curiosidad, o bien por hacer una muesca más en la ficha de nuestra vida. Si es lo segundo, no corres demasiado peligro, (tú, claro está, no la otra persona) si es lo primero, todo eso que los psicólogos reconocéis como efectos químicos de….. Anulan en la mayor parte de los casos, esa alarma natural que los humanos traemos de serie y que nos pone en alerta de un peligro a corto, medio o largo plazo.
Si el proceso fuese tan fácil, tan elocuente y tan “parece todo tan sencillo tal y como lo cuentan!!” no existirían psicólogos, ni hubiesen existido anteriormente confesionarios ni tan siquiera blogs de este tipo, es más!!! Voy más allá, la palabra más buscada en Google, con muchísima diferencia es: FELICIDAD, para mí y con perdón, tremendamente triste y me incluyo, de hecho aquí estoy. Si todo fuese tan fácil, esas frases, no existirían, o si, pero se dirían amparados por una gran farsa, pues una cosa es lo que se dice y otra lo que se hace.
El artículo me gusta, es cierto y te da una perspectiva totalmente diferente de ese estado de estupidez en el cual entramos a lo largo de nuestra vida en más de una ocasión por regla general, tenemos que tenerlo en cuenta y sopesar nuestro bien o salud mental (que es la mejor y más completa salud que podemos tener).
Trabajar con asertividad e intentando conseguir ese amor inigualable que todos deseamos tener, pero siendo conscientes (como dijo un amigo mío, la vida te depara, lo que tú quieres que te depare) que todo eso que paso por tú vida y que esta por pasar, depende mucho también de tú actitud, tú madurez, miedos y vivencias externas a tus decisiones. Así que ese amor inigualable por el cual luchamos se convierte por experiencias vividas en pequeñas trazas novelescas, que cuando aprendemos a estar en paz con nosotros mismos son capaces de esbozarnos una sonrisa solo por el recuerdo y secretismo de nuestras propias vivencias, por otro lado, nuestra perspectiva (mínimo siempre hay otra).
Patricia, el artículo me ha encantado, es algo que todos tenemos que mejorar.
Para todos, yo no soy ningún profesional de la materia, soy una persona de a pie, que le gustan estas cosas y que seguramente este tan equivocado como la mayoría, (por las vivencias que he tenido) porque el amor es complejo y es el único sentimiento que te hace tragar tus propias palabras, y gracias a Dios, si no fuese así, ni los propios psicólogos caerían en sus redes.
Patricia, mi más humilde enhorabuena, poco a poco mejoraremos el mundo……..
Un saludo, Kike
Hola Patricia :o)
¡Enhorabuena! porque es un post con contenido de valor y como dices: hay que erradicar las «creencias irracionales acerca del amor» que tanto daño hacen a los seres humanos. Es un tema social para remover consciencias y construir otro estilo de relaciones más saludables.
Sigue así y seguimos en contacto,
Un abrazo, Euri :o)
Muchas gracias Euri por darme la oportunidad de colaborar en este Blog donde se aboga tanto por el amor sano. He disfrutado mucho con esta aportación, y espero haber podido contribuir un poquito más a refutar algunas de esas creencias irracionales acerca del amor que asocian este sentimiento a una dependencia afectiva que esclaviza.
El amor es una preferencia maravillosa que elegimos para seguir desarrollándonos, Invito a tus lectores a darnos su opinión sobre el amor.
Un abrazo