¿Sabías que seducir es un arte? Como cualquier disciplina artística requiere amor, práctica, paciencia y habilidades.
Para seducir necesitas seducirte tú. Necesitas confiar en tu poder personal y confiar en tus habilidades para saber transmitir tu esencia y atraer a los demás.
Una anécdota sobre cómo aprendí a hablar en público
Con este post he viajado en el tiempo y me he situado con la edad de 18 años recién cumplidos, y justo cuando empecé a estudiar psicología. Ahora tengo 40 años bien vividos, pero volvamos al viaje en el tiempo.
En mis recién estrenados 18, me hacía muchas preguntas, empezaba mi camino de exploración interior y de desarrollo personal.
Por lo que cada vez que podía me apuntaba a cursos, talleres y charlas. Siempre he sido una buscadora de conocimiento. En mi mente surgían las típicas preguntas que nos hacemos casi todos:
Quién soy
De dónde vengo y
A dónde voy…
Todavía me sigo haciendo estas preguntas… Me las haré toda la vida
Una de mis inquietudes de aquella época, era aprender a hablar en público.
Este interés me vino de la influencia de mi familia, en especial mis abuelos, ambos maestros de escuela. Sus batallitas me llegaron dentro. También porque quería dejar de ser tímida para explorar el mundo. Con el tiempo lo conseguí. Vencí mi timidez y he logrado hacer reír, bailar, llorar y saltar al público que ha participado en mis charlas y talleres.
En aquella época no había Internet, por lo que los periódicos y revistas eran las únicas vías para encontrar lo que buscaba en la sección de anuncios clasificados. Cómo cambian los tiempos…
No recuerdo el nombre exacto del curso, pero sé que era para aprender hablar en público. Siempre recordaré el entrenamiento que recibí durante 3 meses.
Para colmo, el primer día de clases me encuentro que la más joven del grupo era yo, ya que todos eran pequeños empresarios de más de 35 años que querían mejorar sus habilidades personales para atraer a más clientes a sus negocios.
Me dije: ¡a dónde me he metido!. Y luego pensé: no pasa nada, tú sigue a ver qué pasa. Algo aprenderás.
Recuerdo que fue un curso revelador. No sólo aprendí hablar en público, también aprendí que para seducir a tu público y a la persona que te gusta, es necesario seducirte a ti mismo primero.
Con esta anécdota personal quiero empezar este post.
Aunque tengas 40 años o más y no sé te dé bien atraer personas interesantes a tu vida, quiero decirte que sí puedes potenciar tu poder personal y tus habilidades para conocer un nuevo amor.
Seducir es un arte
Como cualquier disciplina artística requiere amor, práctica, paciencia y habilidades.
Para seducir necesitas seducirte a ti mismo. Necesitas confiar en tu poder personal y confiar en tus habilidades para saber transmitir tu esencia y atraer a los demás.
Es como tener una piedra preciosa dentro de ti que es necesario sacar brillo todos los días
Todos podemos seducir. Requiere practicar primero contigo y luego con los demás.
Antes de atraer a una persona a tu vida, antes de hablar en público, antes de ponerte delante de un grupo de personas y transmitirle tu sabiduría, necesitas estar bien enraizada (sentirte empoderada), tener unos recursos internos que te ayuden a brillar desde tu esencia más profunda desde el corazón, no desde el ego, la arrogancia o el narcisismo.
«Cuando una puerta se cierra, otra se abre; pero a menudo
nos quedamos mirando tanto tiempo la puerta cerrada que no
somos capaces de ver aquella que se ha abierto para nosotros». Helen Keller
Pintura de Sorolla. «La bella Raquel»
6 reglas de oro
1.Cuidados integrales. Si te prestas atención y mimas con cariño,
estarás preparada para dar lo mejor de ti delante de cualquier persona, incluso delante de tu futura pareja.
2.Trabajar con la autoconfianza. Si confías en tus recursos personales y si te sientes capaz de lograr lo que te propongas, lo conseguirás. Entre ellas emprender en nuevos proyectos personales, como por ejemplo: descubrir una persona interesante para tu vida.
3.Ponle freno a los miedos. Si te atreves y das pasos, le pones frenos a los miedos. Aparece el amor y el amor te ayudará a abrir tu mente y tu corazón para conocerte a ti misma y estarás más preparada para amar de nuevo.
4.Espejo con corazón. No se trata de ser una modelo o elevar tu ego mirándote al espejo. Se trata de que te mires con amor, que te mires con los ojos del corazón. Practica todos los días mirarte al espejo con amor. Lánzate piropos, sonríete y regálate gestos positivos.
No hay edad para mirarnos con amor.
Además los espejos ayudan a mejorar tu lenguaje corporal.
5.Libérate de los contaminantes mentales. Otro punto que hay que trabajar desde tu interior son: los “no soy capaz de”, los pensamientos y palabras de enfado, victimismo y melancolía persistentes.
Para seducirte de verdad, estos pensamientos y palabras son un estorbo y no te ayudan en nada.
¿Y sabes que es lo peor?, que si no te liberas de ellos, aparecen sin que te des cuenta cuando inicias una conversación con la persona que te gusta e incluso, cuando tienes que enfrentarte a tus clientes o público durante un discurso.
6.Fortalece tus puntos fuertes
Todos tenemos puntos fuertes, aprovéchalos, libéralos y no los reprimas. Imagina que son tus tesoros y que te van ayudar a mejorar. Si eres buena en algo brilla ahora, no esperes a mañana.
Y no te preocupes por los puntos menos fuertes, todos los tenemos. Lo importante es aceptarlos, reconocer que están allí, trabajar sobre ellos y encontrarles su brillo.
El nacimiento de Venus. Pintura de Sandro Botticelli
Ejercicios para cultivar tu sonrisa
Con el espejo
Ejercicio 1. Sonrisa amplia: asoman los dientes, es abierta y atractiva.
Ejercicio 2. Media sonrisa: con la boca cerrada. Adaptada y ajustada al momento no forzada, sale espontáneamente. (Imagina algo bonito y verás cómo automáticamente sale tu media sonrisa).
Ejercicio 3. Sonrisa que se convierte en risa: expresiva, sincera y acogedora. (imagina algo muy divertido que te hace reír mucho)
Con las palabras
Ejercicio 4. Sonríe con palabras alegres, divertidas y con tus propios piropos.
Ejercicio 5. Sonríe al respirar y al decirte “te quiero”.
Ejercicio 6. Evita los pensamientos persecutorios y de reproche cuando con respecto a tu capacidad para seducir. Sedúcete con positividad. “Te lo mereces”.
Con el cuerpo
Ejercicio 5. Haz que tu cuerpo sonría de placer, de gozo y bienestar.
Ejercicio 6. Regálate un baño relajante, masaje y una visita a un Spa.
Ejercicio 7. Sonríe con tu cuerpo (movimiento y danza).
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