
Cada uno de nosotros tenemos una chispa divina que espera a que la recuerdes y la dejes salir fuera. Hoy te invito a que recuperes la memoria y vivas desde TU VERDADERO SER.
Muchas veces nos preguntamos quienes somos, y si no lo hiciste, te recomiendo que te preguntes ¿Quién soy realmente? ¿Quién vive dentro de este cuerpo? ¿Soy un simple cuerpo de carne y hueso o soy algo más?
Te digo desde mi sentir más profundo que SOMOS MÁS que un puñado de neuronas, huesos, cartílagos y órganos perecederos y con fecha de caducidad.
Somos SERES imperecederos viviendo una potente y hermosa experiencia humana. Estamos en esta vida, vivimos experiencias y luego nos vamos a vivir otras experiencias a otro lugar.
Por lo tanto te invito a que te liberes del miedo a morir, ya que LA VERDAD es que NO MORIMOS, seguimos muy VIVOS en otro lugar ¿Qué es lo que sigue vivo en ese otro lugar? TU SER MÁS PROFUNDO (ESENCIA).
Por lo tanto, VIVAMOS HOY desde nuestra esencia para percibir con mayor fuerza la chispa divina que llevamos dentro. Nuestra alma es el vehículo del espíritu y es necesario recordarlo TODOS LOS DÍAS DEL AÑO.

¿Por qué tantos conflictos? ¿Por qué tantas tribulaciones en las personas? ¿Dónde está el problema?
La respuesta es: hemos olvidado quienes somos realmente y nos hemos DESCONECTADO de nuestra VERDADERA ESENCIA (la chispa divina), es decir, nos olvidamos de que somos seres espirituales y venimos de una potente inteligencia amorosa que es Dios/a o Universo.
Cuando nos desconectamos de nuestra esencia, no se vive, se sobrevive (parafraseando una de las palabras de las conferencias que imparte Emilio Carrillo en sus videos).
«SE CONSTRUYE UN PERSONAJE que en realidad no eres tú». Se pone en escena un personaje egoico (FALSO) apegado a lo aparente, la vanidad, la soberbia, el materialismo y que está expectante al exterior, al que dirán, a la superficialidad de este mundo, etc.
Por ejemplo:
Creer que eres solo materia y apariencia. Eres más que la materia y eres imperecedero (sigues vivo después de desencarnar).
Creer que eres superior a los demás por tener bienes materiales y un estatus social. No eres superior a nadie por acumular dinero.
Tu esencia no necesita nada de eso, lo que cuenta es que llenes tu lámpara de aceite con una vida sencilla, honesta, consciente, amorosa y compasiva.
Te invito a que NO TE QUEDES ATRAPADO EN ESE PERSONAJE que provoca infelicidad, miedos y sufrimiento.
Cómo recuperar la memoria y vivir desde EL VERDADERO SER
1. Sed de verdad: despréndete del personaje y sus máscaras. Busca, investiga, descubre la verdad que hay en ti. Escucha la voz de tu alma. Mira dentro de ti para descubrir tu verdadera ESENCIA.
2. Examen de consciencia: reflexiona sobre tu vida, tus buenas obras, tus éxitos, pero también los errores, los fracasos y las noches oscuras del alma (es en estos últimos donde encuentras más aprendizajes y es dónde puedes despertar y dejar salir tu chispa divina).
3. Perdón incondicional: perdónate y perdona sin esperar nada a cambio y sin esperar recibir nada. Libérate del rencor y todos aquellos apegos dañinos que te impiden liberarte del personaje.
Hay unas frases ancestrales Hawainas que te invito a repetirte abriendo el corazón: LO SIENTO, PERDÓNAME, GRACIAS Y TE AMO. Te comparto este libro:

4. Voluntad y sencillez: no te dejes llevar por la pereza, el piloto automático y el estrés. Ten voluntad y perseverancia para iniciar o cambiar de camino. La sencillez te libera del materialismo de esta sociedad y hace que encuentres paz en tu corazón.
5. Sé buena persona: esta frase es muy importante que se quede grabada en cada uno de nosotros y ponerla en práctica todos los días de nuestra existencia. Parafraseando a Emilio Carrillo en sus conferencias: tal como dijo: Antonio Machado: «Soy, en el buen sentido de la palabra, bueno.»
Ser buena persona es ser sencillo, honesto, tener voluntad, fortaleza, amistad, compasión, autoestima, constancia, amor, ternura, empatía, pero también saber poner límites, quererte, valorarte y respetarte. *No tiene nada que ver con el buenismo.
6. Supera tus miedos: son los peores compañeros de viaje, solo sirven para asustarte, aumentar el sufrimiento, desconfiar de la vida y separarte de los demás seres (personas, animales y naturaleza). Investiga tus miedos, acepta que los tienes y empieza a liberarte de ellos, confiando en ti y confiando en la vida.
7. Amistad contigo mismo y con los demás: no olvides ser tu mejor amigo, valorarte, aceptarte, quererte y la vida se encargará de ponerte en tu camino almas afines a ti. Almas con las que te encuentres y formes una bonita amistad. Te sugiero ver esta entrevista sobre la relación con uno mismo y con los demás.
¡Felices fiestas navideñas y próspero año nuevo! 🙂



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